sábado, 29 de agosto de 2009

El secreto de sus ojos

"El secreto de sus ojos" es la última película de Juan Jose Campanella, basada en la novela de Eduardo Sacheri "La pregunta de sus ojos" y protagonizada por Ricardo Darín, Soledad Villamil, Guillermo Francella, Pablo Rago y un gran elenco. Acá este prestigioso director abandona el costumbrismo que caracterizaba sus trabajos cinematográficos anteriores para meterse de lleno en una trama policial, sin abandonar esas características que lo posicionan como uno de los mejores realizadores de nuestro país.
La historia se centra en Benjamín Espósito (Ricardo Darín), un empleado de Tribunales que al jubilarse decide escribir un libro basado en una causa por violación seguida de muerte de una joven que tuvo que atender su juzgado a mediados de la década del '70. Pero lo que comienza como un pretexto para ocupar su tiempo libre se convierte en una obsesión por terminar de resolver un caso abierto mucho tiempo atrás. Acompaña nuestro protagonista un grupo de actores que nos brindan notables interpretaciones: como es el caso de Guillermo Francella en el papel de Sandoval, su compañero de trabajo alcoholico y vago pero brillante cuando se lo propone, Soledad Villamil como Irene Hastings, secretaria del juzgado en el pasado y jueza en el presente con la que mantiene un romance que nunca se llega a concretar y Pablo Rago como el viudo y principal damnificado del crimen, que espera al asesino en las estaciones terminales de tren.
Un párrafo aparte merece el espectacular plano secuencia que comienza sobrevolando la cancha de Huracán y finaliza dentro de la misma, destinada a convertirse en una escena clásica de nuestro cine cuyo despliegue tecnológico permite entrever un futuro prometedor para nuestro cine. Esto fue posible gracias a la estupenda dirección de fotografía a cargo de Félix Monti (el mismo de "La historia oficial") y la dirección de arte a cargo de Marcelo Pont Vergés, inspiradas en los melodramas de época europeos.
Es necesario también destacar la versatilidad de los diálogos, marca autoral de su director que puede también apreciarse en sus trabajos anteriores, producto de un guión meticulosamente trabajado y una notable dirección de actores que aleja a los personajes de simples estereotipos para otorgarles una profundidad propia de los seres humanos. Llama la atención aquí la actuación de Guillermo Francella, quien no se limita a cumplir su función de comic relief para construir un personaje tragicómico de una nobleza admirable.
Todas estas son excusas más que necesarias para incluir a "El secreto de sus ojos" en la nómina de las obras maestras del cine negro producido en nuestro país, junto a "Apenas un delincuente" de Hugo Fregonese ó "La parte del león" de Adolfo Aristarain.
Patricio Ferro

sábado, 1 de agosto de 2009

Música en espera


"Música en espera" es una comedia romántica dirigida por el debutante Hernán A. Golfrid y protagonizada por Natalia Oreiro, Diego Peretti y Norma Aleandro. Nuevo aporte a este género que continúa con la serie comenzada en el 2004 con "No sos vos, soy yo" (también protagonizada por Diego Peretti) cuya buena repercusion por parte del público en todos los casos reclama que sea mucho más explotado.
Diego Peretti interpreta a Ezequiel, un músico que tiene que componer la banda sonora de una película para pagar las cuotas atrasadas de un crédito bancario, pero carece de la inspiración necesaria para hacerlo. Es por eso que llama al banco para solicitar una entrevista con el gerente y mientras lo mantienen en línea escucha una música que resulta ser la ideal. Ahí es atendido por Paula, secretaria del gerente, embarazada y a punto de parir, cuyo novio la abandonó y no sabe como hacer para que su madre, que llega de visita desde Madrid, no se entere de que es una madre soltera. Entonces llegan a un pacto con Ezequiel en el cual él se hace pasar por el novio de Paula mientras ella lo ayuda a encontrar la melodía que tanto necesita, dando lugar a una serie de malos entendidos y situaciones sumamente cómicas.
Golfrid demuestra en esta su primera pelicula que es un director eficaz, ya que maneja correctamente las reglas del género y, ayudado por un trío de actores adecuados a sus respectivos personajes, obtiene como resultado una pelicula agradable que entretiene al espectador desde el principio hasta el final.
Un párrafo aparte merece el guión, que hace que una pareja tan despareja como la que forman Diego Peretti y Natalia Oreiro tenga un final feliz, utilizando como excusa dos situaciones insólitas unidas por el azar. Aunque lamentablemente ambos conflictos se resuelven demasiado rápido, desaprovechando así unas cuantas situaciones disparatadas que marcan la diferencia entre una buena comedia y una obra maestra del humor formada en la escuela de los grandes maestros como Charles Chaplin, Billy Wilder ó los Hermanos Marx.
Ojalá que el cine argentino siga generando este tipo de comedias eficaces y con buena repercusión en la taquilla, y que lo recaudado se convierta en el sustento económico sobre el cual pueden llevar a cabo sus proyectos los grandes directores de nuestro cine contemporáneo como son Juan José Campanella, Pablo Trapero, Lucía Puenzo ó Adolfo Aristarain.

Patricio Ferro

martes, 14 de julio de 2009

The Spirit


"The Spirit" (2008), escrita y dirigida por Frank Miller, es una película basada en el cómic homónimo creado por Will Eisner muy popular en los Estados unidos en la década del '40.
El personaje principal de esta historia de superhéroes ambientada en un escenario propio de la novela negra es Denny Colt (Gabriel Macht), un detective de Central City que es asesinado, pero por una razón que no conviene revelar vuelve a la vida convertido en "The Spirit", un justiciero enmascarado que ayuda a la policía en el combate contra el crimen mientras seduce y conquista a todas las mujeres que se cruzan en su camino. Su némesis ó archienemigo es Octupus (interpretado por Samuel L. Jackson), una mente criminal que busca sembrar el caos en Ciudad Central mediante siniestros (pero ridículos) planes ayudado por Silken Floss, una mujer fatal interpretada por Scarlett Johansson. Un tercer personaje que cumple un rol fundamental es Sand Saref (Eva Mendez), una ladrona de joyas profesional obsecionada con encontrar el "Velloncino de oro" que desconoce haber sido novia de Denny Colt en su adolescencia.
Frank Miller volvió a filmar a los actores sobre un fondo verde para cromarlos posteriormente y crear escenarios animados en la etapa de postproducción, dando lugar a una estética similar a la del comic en el cual se basa. Esta técnica fue utilizada en otras películas como "Sin City" (Robert Rodriguez/Frank Miller, 2005) ó "300" (Zack Snyder, 2007), aunque lamentablemente en este caso se desaprovechó el enorme potencial de espectacularidad dando como resultado un producto notoriamente más prosaico.
Pero la plasticidad visual no es el único elemento que adopta esta cinta del cómic que le dio origen, sino que su director también adopta desde el guión elementos propios de esa estética naif propia de la época, haciendo que se paresca a las primeras peliculas de Tim Burton, aunque sin la genialidad de éstas, razón por la cual roza demasiado de cerca la estupidez. Es por eso que sin poner en duda el talento de Frank Miller como artista gráfico, pero sostengo la teoría de que eso no lo convierte en un buen director de cine debido a que son dos lenguajes diferentes, a pesar de tener elementos en común. Y esta es la razón a la cual le atribuyo el hecho de que no haya sido bien recibida por el público ni por la crítica.
Patricio Ferro

miércoles, 29 de abril de 2009

El niño pez



"El niño pez", segunda película de Lucía Puenzo, es una grata sorpresa del cine nacional que combina satisfactoriamente una atrapante trama policial con un relato intimista sobre una relación de amor lésbico.

Pocos detalles del argumento conviene que sean revelados, basta con saber que es la historia de amor entre "Lala" (Inés Efrón), la hija de un juez y la "Guayi" (Emme), su empleada doméstica. Ambas se ven envueltas en un misterioso asesinato que esconde una misteriosa relación con una leyenda urbana paraguaya sobre un "niño pez" que habita en el fondo de un lago.

Cabe destacar que la estructura no lineal del guión juega constantemente con el espectador dejándole una enorme cantidad de cabos sueltos que terminan de cerrarse recién en el último fotograma.

Otro elemento destacable de la película es el clima opresivo generado por la puesta en escena, logrado con una cámara demasiado cercana a cada uno de los personajes, presos de sus secretos, sus obsesiones y sus pasiones desordenadas.

A modo de conclusión sobre la impresión que me generó esta película quiero aclarar que si bien la encuentro moralmente cuestionable en muchos aspectos, considero que vale la pena abstraerse mentalmente y dejarse llevar para disfrutar de esta "obrita maestra" del cine policial argentino que convierte a Lucía Puenzo en una nueva esperanza para el cine de autor realizado en nuestro país.

Patricio Ferro.