
"El niño pez", segunda película de Lucía Puenzo, es una grata sorpresa del cine nacional que combina satisfactoriamente una atrapante trama policial con un relato intimista sobre una relación de amor lésbico.
Pocos detalles del argumento conviene que sean revelados, basta con saber que es la historia de amor entre "Lala" (Inés Efrón), la hija de un juez y la "Guayi" (Emme), su empleada doméstica. Ambas se ven envueltas en un misterioso asesinato que esconde una misteriosa relación con una leyenda urbana paraguaya sobre un "niño pez" que habita en el fondo de un lago.
Cabe destacar que la estructura no lineal del guión juega constantemente con el espectador dejándole una enorme cantidad de cabos sueltos que terminan de cerrarse recién en el último fotograma.
Otro elemento destacable de la película es el clima opresivo generado por la puesta en escena, logrado con una cámara demasiado cercana a cada uno de los personajes, presos de sus secretos, sus obsesiones y sus pasiones desordenadas.
A modo de conclusión sobre la impresión que me generó esta película quiero aclarar que si bien la encuentro moralmente cuestionable en muchos aspectos, considero que vale la pena abstraerse mentalmente y dejarse llevar para disfrutar de esta "obrita maestra" del cine policial argentino que convierte a Lucía Puenzo en una nueva esperanza para el cine de autor realizado en nuestro país.
Patricio Ferro.